Cambios en fuerza, apoyo y movilidad
La inflamación puede acompañarse de debilidad muscular, pérdida de fuerza, dificultad para apoyar una extremidad o inestabilidad al caminar. Dependiendo de la articulación comprometida, también puede existir dificultad para levantar el brazo o mover una pierna, especialmente cuando el dolor limita el movimiento.
