Movilidad reducida, debilidad y cambios en la función
La dificultad para moverse o realizar actividades, la limitación de movilidad, la debilidad muscular y la pérdida de fuerza pueden indicar que el problema está afectando la función cotidiana. También es importante observar si existe dificultad para levantar el brazo o mover una pierna, inestabilidad al caminar o dificultad para apoyar una extremidad, ya que estos signos aportan información relevante durante la valoración.
